De esta pandemia… ¿saldremos mejores?

De esta pandemia… ¿saldremos mejores?

¿Te acuerdas de marzo de 2020? Nuestro mundo se puso patas arriba en cuestión de días. Cierre de escuelas, cancelación de eventos y, finalmente, todos encerrados en casa. El consuelo que nos quedaba eran los pequeños y grandes gestos solidarios que veíamos a diario en los medios o por las ventanas: los aplausos a sanitarios, los vecinos ayudándose unos a otros, la música sonando en las calles y los dibujos de arcoíris intentando levantar el ánimo desde los balcones.

 

 

En esos días, las muestras de solidaridad copaban los informativos y las conversaciones y, parece que de ellos se extrajo una máxima: “De esta saldremos mejores, más solidarios”. ¿Se ha cumplido esta profecía?

Tenemos razones para el optimismo

 

Es innegable que, durante la pandemia, hemos visto muchos gestos de solidaridad de empresas y de ciudadanos anónimos que han puesto el foco en lo positivo de la sociedad. Pero está por ver si se trata de un cambio permanente de la sociedad o si se queda en una reacción temporal a las difíciles circunstancias que se estaban viviendo.

 

Algunos datos apuntan a que el cambio social ha llegado para quedarse: “Los españoles serán más temerosos y desconfiados, pero más solidarios y creativos”, afirmaba un estudio sobre la percepción social del Covid-19 elaborado por sociólogos, antropólogos y politólogos de la Universidad de Zaragoza, publicado durante el inicio de la desescalada. 

 

A falta de que el tiempo dé la razón al estudio, o lo desmienta, queremos pensar que la pandemia ha menoscabado, al menos un poco, el individualismo y ha conseguido que nos preocupemos un poco más por los demás, por lo que nos rodea y por los más vulnerables de la sociedad.

 

Lo cierto es que, a día de hoy, el viento no podría ser más favorable, ya que hay muchas  herramientas a nuestra disposición para poner en práctica la solidaridad y muchas formas de colaborar, que se adaptan a todos los bolsillos y a todos los ritmos de vida.

 

No obstante, aun cuando existe la voluntad y la posibilidad de ayudar, es frecuente que las personas sufran un bloqueo. ¿Por dónde empezar? ¿Quién lo necesita más?

 

No existe una única forma de ser solidario

 

Ayudar a los demás es, sin duda, uno de los gestos más gratificantes que existen y, ahora, es más necesario que nunca. Si no sabes por dónde empezar, estas son algunas ideas:

 

   1. Dedica tu tiempo

 

Tu tiempo también es oro. Con él, y con tus habilidades, puedes ayudar a muchas personas y asociaciones: participando en un banco de alimentos, dando clases de apoyo a niños en situación vulnerable, ayudando al mantenimiento de las instalaciones de una asociación, acompañando a mayores u otras personas que sufren de soledad...

 

   2. Empieza por tu círculo cercano 

 

Mayores de tu vecindario, personas con discapacidad, grupos de riesgo de inclusión, asociaciones del barrio… Observa lo que te rodea y actúa localmente. 

 

   3. Déjate aconsejar

 

Pregunta a otros voluntarios o asociaciones solidarias cómo puedes ayudar. Seguro que, desde su experiencia, pueden detectar alguna posible iniciativa en la que no habías reparado.

 

   4. Sé solidario sin salir de casa

 

La compra o el consumo responsable también ayuda a mejorar la sociedad. Puedes conseguir un planeta y una sociedad mejores adoptando hábitos domésticos más justos, como el ahorro de agua, la compra local, la donación de ropa o simplemente pagando, tal y como haces siempre, tu factura de la luz (sí, ahora te lo explicamos).

 

Es posible construir un mundo mejor pagando tu factura de la luz, tal y como haces mensualmente, porque desde hace unos meses contamos en nuestro país con la primera comercializadora sin ánimo de lucro que apuesta por la economía social y que destina la totalidad de sus beneficios a la lucha por la justicia social: JUAN ENERGY.

 

Cuando pagas tu energía a JUAN ENERGY, tendrás la certeza de que el margen de beneficio que obtiene (tras pagar la energía en el mercado mayorista, salarios y otros costes) no se reparte entre los bolsillos de unos accionistas, sino que se destina a mejorar la vida de las personas más vulnerables de la sociedad ¡y sin pagar más por tu factura!

 

Además, ofrecemos energía 100% verde, obtenida de fuentes renovables que no contaminan y que ayudan a reducir las emisiones globales de CO2, algo que beneficia a todo el planeta (y, por extensión, a toda la sociedad).

 

Cambiando de compañía de energía y pasándote a JUAN ENERGY, estás colaborando con una iniciativa solidaria sin salir de casa. Simplemente con dar la luz de tu casa o empresa, puedes crear un mundo más justo.

 

Aunque hay muchas formas de ser solidario, no se nos ocurre una manera más fácil de empezar. Súmate tú también y comienza a construir una sociedad mejor para que lo de “De esta saldremos mejores” no se quede sólo en una frase hecha.

 

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